| Un grupo de amigos
se reunieron un lejano día de 1963 en el Café
Germán para participar en un concurso de danza prima.
De su idea nació una agrupación folklórica
que acabó tomando definitivamente el nombre de
Sabugo ¡tente firme! Con él se intentaban
definir sus intenciones. Pertenecían al viejo barrio
marinero de Avilés, Sabugo, y quería recoger,
conservar y difundir lo mejor de las viejas tradiciones folclóricas
de la villa avilesina y de la región asturiana. Ese
nombre era su primera aportación, recogiendo las antiguas
coplas en las que las rivalidades entre barrios se hacían
versos en aquello de:
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